PRIMERA GUERRA CIVIL

LA PATRIA BOBA, QUE DE BOBA NO TENÍA NADA

Con el arribo del ejército imperial español, al mando de Pablo Morillo, a principios de 1815, la guerra civil se detuvo para enfrentar a un enemigo común que amenazaba la autonomía lograda hasta entonces. Se inició así la guerra de independencia que finalizaría hacía 1825.

En 1808, Napoleón invadió la España peninsular y apresó al rey y a su sucesor y nombró a su hermano José Bonaparte como nuevo rey de España. Este hecho desencadenó una sublevación general de los españoles, tanto en la península como en las provincias americanas. La forma que encontraron los españoles para hacer resistencia al gobierno de Bonaparte fue crear un gobierno paralelo mediante juntas de gobierno. Estas se crearon tanto en España como en cada una de sus provincias en América. En julio de 1810 se creó la junta de gobierno de Santafé, que operaba en la actual Bogotá. Estas primeras experiencias de gobiernos locales fueron el paso previo a la declaratoria de independencia absoluta.

 

La Junta de Gobierno de Santafé se concretó mediante un acto prefabricado que buscaba justificar la conformación de la misma. Miembros de la clase alta santafereña lideraron la puesta en escena y para ello convocaron a líderes populares, miembros de la realeza local, funcionarios de la corona y representantes de la iglesia, entre otros. Dado a que fue un hecho sustentado en un engaño muy pronto se desintegro la unión entre los participantes y se desató un conflicto armado que los primeros historiadores llamaron “Patria Boba”, pero que de boba realmente no tenía nada, como lo constataremos más adelante.  Esta fue en realidad la primera guerra civil  colombiana.

 

CÚANDO EMPEZÓ ESTA GUERRA

 

Si bien algunos historiadores plantean que el 28 de julio de 1810, es decir, ocho días después de firmada el acta de conformación de la Junta de gobierno, se inició la confrontación, otros historiadores afirman que la guerra arrancó con la confrontación militar entre Antonio Nariño y Francisco José Caldas, y el enfrentamiento entre las provincias de Cundinamarca y Boyacá, que ahora se definían como estados libres e independientes.

 

POR QUÉ SE LLEVÓ ACABO ESTA GUERRA.

 

La clase alta de cada provincia, que en la época era conocida como oligarquía criolla, tenía como objetivo gobernar en remplazo del rey. Dado que no contaban con apoyo popular para su lucha, conformaron ejércitos con sus trabajadores y esclavos, financiados por ellos mismos. Este hecho justificaba que quien financiaba debía gobernar. Así que cada líder regional que financiaba declaraba su territorio un estado libre e independiente. Esto condujo a que cada líder territorial considerase el poder de gobernar como algo que le pertenecía. De otro lado estaban quienes pretendían construir una República con la integración de las provincias que conformaban la Nueva Granada con un gobierno centralizado y autónomo. Este enfrentamiento de miradas sobre el poder condujo inevitablemente al enfrentamiento armado.

 

CUÁLES ERAN LOS CONFLICTOS QUE IMPEDIAN LA ARMONÍA

 

Había varios conflictos enfrentados, uno de ellos era el modelo de estado. Cuál es la mejor manera para administrar un territorio físico con la gente que habita allí. Esa era la pregunta. La respuesta dividía a los grupos. Algunos pensaban en un Estado Federado, tal y como funcionaban los Estados Unidos de América. Es decir estados autónomos y con soberanía absoluta para tomar decisiones, gobernar, administrar recursos y constitución propia, unidos mediante un gobierno nacional. Otros asumían que la única posibilidad de garantizar la integración y supervivencia en el tiempo era establecer un gobierno centralizado que tomara decisiones para todos, que administrara los recursos nacionales, bajo una sola constitución que fuera acatada por los Estados miembros.

 

Pese a que los historiadores se han centrado en este conflicto, había otros que era igual de fuertes y por los cuales se peleaba. Uno de ellos era la fidelidad a la corona y sus instituciones coloniales y el otro la reivindicación de derechos para las clases sociales marginadas y las razas discriminadas.

 

La revolución armada por la llamada oligarquía criolla no contaba con el respaldo popular. Había un sentimiento de patria y de identidad que se manifestaba mediante la fidelidad a la corona y a su rey Fernando VII, caído en desgracia y preso por Napoleón. Esta fidelidad se transformó con el paso de los hechos en básica sobrevivencia. Con el ánimo de ganar adeptos a la causa revolucionaria, Bolívar promulgó el llamado decreto “Guerra a muerte” que en esencia era una política abiertamente de pillaje en la cual cualquiera que matara a un realista o defensor de la corona española se podía quedar con la mitad de sus propiedades. Esto degeneró en una guerra cruel y sanguinaria que no respetaba condición humana. Así que durante la guerra civil, los realistas luchaban más por conservar la vida y las propiedades que por preservar la monarquía.

 

El otro gran conflicto fue la lucha de las razas despreciadas que buscaban igualdad frente a los blancos. Estos eran básicamente los mulatos, los negros, los indios y los zambos que habitaban las zonas rurales y cumplían labores agrícolas y mineras. Aunque eran libres en la práctica eran esclavos con remuneraciones mínimas. Los otros eran los mestizos y blancos sin fortuna que habitaban los cordones de miseria de los grandes poblados. Estos luchaban por el reconocimiento de sus derechos civiles. Todos estos inconformes se enlistaron en el ejército realista ya que consideraban que el enemigo a vencer era justamente la oligarquía criolla que pretendía gobernarlos.

 

CÓMO SE RESOLVIERON LOS CONFLICTOS

 

Finalmente no se resolvió nada. Con el arribo del ejército imperial español, al mando de Pablo Morillo, a principios de 1815, la guerra civil se detuvo para enfrentar a un enemigo común que amenazaba la autonomía lograda hasta entonces. Se inició así la guerra de independencia que finalizaría hacía 1825.  Después de esta fecha se reinician los conflictos entre las provincias y sus líderes, en luchas que se prolongaría durante todo el siglo XIX.

 

FINALMENTE QUIÉN GANÓ LA GUERRA.

 

La guerra no la ganó nadie. Hubo supremacía de un grupo sobre otro que se alternaron por algunos periodos. Los conflictos esenciales no fueron resueltos. La monarquía fue disuelta con el triunfo sobre el ejército español. La lucha de clases y de razas se transformó en lucha por el cumplimiento de las promesas hechas antes de la guerra. El enfrentamiento por un modelo de estado centralista o federalista prevalece hasta nuestros días.

 

 

COMUNICACIÓN-PAZ/CONFLICTO

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Comunicación - Paz/Conflicto

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